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Lo Que Los Veterinarios No Debemos Callar

 Lo Que Los Veterinarios No Debemos Callar


Por Carlos Arturo Bastidas Collantes


Hay cosas que los veterinarios hemos callado demasiado tiempo. Quizás por miedo a la reacción de la gente, quizás por agotamiento o porque sabemos que, aunque gritemos, pocos escuchan. Pero ya no más. No podemos seguir guardando silencio mientras los animales, esos seres que juramos proteger, sufren a causa de tutores irresponsables e ignorantes. Hoy, con valentía, como la que ha demostrado la doctora Nicole Sevilla al denunciar esta situación, levantamos la voz por aquellos que no pueden hablar.


La Ignorancia No Es Excusa


No se trata de quienes realmente desconocen y están dispuestos a aprender. Se trata de aquellos que, sabiendo lo que implica tener un animal de compañía, prefieren mirar a otro lado. Los que compran una mascota porque "el niño la pidió" pero no le enseñan a cuidarla. Los que adoptan un perro o un gato sin investigar qué necesita, qué come, cuánto ejercicio requiere, y luego se quejan de que "rompe todo", "ensucia mucho" o "no tiene tiempo para él".


Se trata de los que buscan al veterinario solo cuando el animal está al borde de la muerte y nos dicen con descaro:

"Doctor, es que no tenía dinero para traerlo antes", pero mientras tanto, sí hubo dinero para fiestas, cigarrillos, ropa de marca y salidas a restaurantes.


Se trata de los que abandonan a su mascota cuando crece y deja de ser "tierna", cuando envejece y enferma, cuando ya no les resulta "cómoda". Los mismos que tienen el cinismo de venir después con otro cachorro, repitiendo la historia una y otra vez.


El Precio del Silencio


Cada día, en las clínicas veterinarias, presenciamos el sufrimiento causado por la irresponsabilidad. Perros atados con alambre al cuello porque “crecieron mucho”. Gatos enfermos porque "mi vecino me dijo que no necesitaban vacunas". Mascotas con fracturas porque "el niño le tiró de la cola y le pegó porque no se dejó". Animales desnutridos porque "yo creía que con arroz y sobras bastaba".


Nosotros, los veterinarios, estamos hartos. Hartos de rogarle a la gente que entienda que un perro no es un juguete, que un gato no es un adorno, que un animal no es un objeto desechable.


El Cambio Es Ahora


No podemos seguir permitiendo que la ignorancia y la irresponsabilidad sigan costando vidas. Y tú, que lees esto, tienes dos opciones: hacerte parte del problema o ser parte de la solución.


Si decides ser parte del problema, sigue adoptando sin pensar, sigue creyendo que un animal se mantiene solo, sigue actuando como si su vida valiera menos que la tuya. Pero no vengas a llorar cuando te pidamos responsabilidad. No nos pidas milagros cuando ya es demasiado tarde.


Si eliges ser parte de la solución, educa a los tuyos. Enséñales a tus hijos a respetar la vida, infórmate antes de adoptar, entiende que un animal es para toda la vida y que su bienestar depende de ti.


Porque los veterinarios ya no vamos a callar. Porque hablar por los que no tienen voz es nuestra verdadera vocación. Porque el cambio empieza cuando dejamos de aceptar lo inaceptable.


Y hoy, con orgullo, con rabia y con amor por los animales, gritamos: ¡Basta ya!


Gracias, Dra. Nicole Sevilla


A la doctora Nicole Sevilla, gracias por alzar la voz cuando muchos callan. Gracias por no tener miedo de señalar lo que está mal. Necesitamos más veterinarios valientes, más personas que denuncien, más gente que entienda que la responsabilidad no es opcional.








Hoy, este mensaje no es solo un reclamo. Es un llamado a la conciencia. Que se haga viral, que llegue a todos los rincones, que haga temblar a quienes siguen creyendo que un animal es solo un capricho.


Porque nosotros, los veterinarios, no callaremos más.



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