EL DÍA QUE NUESTROS ANIMALES REGRESAN A CASA: UNA REFLEXIÓN DESDE EL OTRO LADO DE LA MESA DE CIRUGÍA Por: Carlos A. Bastidas C. Hay algo para lo que ningún médico veterinario termina de prepararse, mirar a los ojos de un tutor y decirle que su compañero ya no está. Podemos estudiar años. Aprender farmacología, dominar técnicas quirúrgicas, interpretar ecografías, calcular dosis, intubar, reanimar y luchar contra la muerte con todo lo que la ciencia pone en nuestras manos. Podemos hacer cursos, especializaciones y acumular experiencia. Pero hay momentos en los que, pese a todo lo que sabemos, la vida simplemente se nos escapa entre las manos. Y entonces ocurre algo que pocas personas comprenden, también nos duele. Porque detrás de la bata blanca hay un ser humano. Uno que ha pasado noches enteras intentando estabilizar a un paciente, que ha revisado una y otra vez sus cálculos, que ha esperado con esperanza un resultado de laboratorio y que, en ocasiones, ha salido de un quirófano ...
HOY TUVE POCOS PACIENTES, PERO UNA DE ESAS MAÑANAS QUE TE RECARGAN EL ALMA por Carlos A. Bastidas C.
HOY TUVE POCOS PACIENTES, PERO UNA DE ESAS MAÑANAS QUE TE RECARGAN EL ALMA por Carlos A. Bastidas C. Advertencia!!! Hoy entendí que a veces necesitas cambiar un poco las cosas (un cambio en la redacción) ... me cuentan qué les parece?! Hoy hubo pocas consultas, pero muchas conversaciones, consejos, jaladas de orejas y risas con un colega que hace rato dejó de ser solo un colega, es pana, hermano,asere y amigo. Hablamos de la clínica, de números, de sistematizar todo lo que se pueda sistematizar, de ética profesional y hasta de esos «especialistas» que, en lugar de convertirse en aliados, a veces terminan siendo una piedra en el zapato. ¡La veterinaria también tiene sus villanos! Pero, entre tantas cosas, hablamos de sueños, miedos, frustraciones y de ese mundo ideal que todavía queremos construir para nuestra profesión. Y entendí algo: qué bonito es tener a alguien con quien no necesitas fingir que todo está bien. Alguien que entiende tus batallas, que te dice tus verdades s...