¿CUÁNTO CUESTA TU TRANQUILIDAD? Por Carlos A. Bastidas C. Hay una conversación que los veterinarios de América Latina necesitamos tener, aunque nos incomode. Tenemos que aprender a cobrar. Y no me refiero simplemente a poner un precio en una factura. Me refiero a entender, de una vez por todas, que nuestros honorarios no son un favor que hacemos al propietario, ni una cifra que debemos esconder para evitar críticas, ni una estrategia improvisada para llenar la agenda. Nuestros honorarios representan años de estudio, actualización permanente, responsabilidad profesional, infraestructura, equipos, insumos, personal, impuestos, riesgos, noches sin dormir, decisiones difíciles y, sobre todo, la responsabilidad de tener una vida en nuestras manos. Pero parece que a muchos colegas todavía les da miedo cobrar lo que realmente vale su trabajo. ¿Por qué? Porque tienen miedo de una mala reseña. Porque temen que alguien diga: “Ese veterinario solo quiere dinero.” Porque existe una presión so...
La armadura del veterinario: mecanismos de protección frente a tutores agresivos, irresponsables y exigentes por Carlos A. Bastidas C.
La armadura del veterinario: mecanismos de protección frente a tutores agresivos, irresponsables y exigentes por Carlos A. Bastidas C. No todos los conflictos que enfrenta un veterinario nacen de una enfermedad. Algunos nacen de la irresponsabilidad, de las expectativas irreales, de la falta de recursos económicos, de la desinformación o, simplemente, de la incapacidad de algunos tutores para aceptar que la medicina no es magia. El veterinario también necesita protección Durante mucho tiempo se ha construido la imagen romántica del veterinario como aquel profesional que debe estar disponible siempre, atender emergencias a cualquier hora, comprender cualquier situación económica, hacer descuentos, regalar medicamentos, aceptar malos tratos y, además, conseguir que todos los pacientes sobrevivan. Pero existe una verdad ! El veterinario también es un ser humano. Tiene familia, necesita dormir, tiene obligaciones económicas, puede enfermarse, puede equivocarse y también puede llegar ...