"YO SOY EL MEJOR VETERINARIO DEL PAÍS" … dedicado a quien le quede el guante por Carlos A. Bastidas C. Hay personajes en nuestra profesión que caminan por la vida como si acabaran de bajar del Olimpo. Pecho inflado, mirada por encima del hombro, pasos de pavo real y una seguridad tan desbordante que uno se pregunta si estamos frente a un médico veterinario… o frente al mismísimo descubridor de la cura para todas las enfermedades conocidas. “Yo soy el mejor veterinario del país”. Y lo dicen. Lo creen. Lo sienten. Y lo más impresionante es que, en algunos casos, nadie se los ha dicho… salvo ellos mismos. Y aquí empieza lo verdaderamente interesante. Porque una cosa es ser un excelente profesional, tener conocimientos, estudiar, actualizarse, investigar, operar bien, diagnosticar correctamente o haber construido una trayectoria admirable. Y otra, completamente diferente, es convertirse en un asco de persona. Porque sí, pueden coexistir ambas cosas. Puedes ser un extraordinario...
EL SÍNDROME DEL RECOMENDADO EN MEDICINA VETERINARIA DE PEQUEÑAS ESPECIES por Carlos A. Bastidas C. Cuando la confianza puede convertirse en un riesgo clínico, ético y profesional Hay una frase que probablemente todos los médicos veterinarios hemos escuchado alguna vez: “Doctor, vengo recomendado por…” Y aparentemente no hay nada malo en ella. Al contrario. Que un colega, un amigo, un cliente satisfecho, un profesional de otra área o una persona de confianza recomiende nuestro trabajo debería ser motivo de satisfacción. Significa que alguien confía en nuestra capacidad profesional y está dispuesto a poner el bienestar de su animal en nuestras manos. El problema comienza cuando esa recomendación deja de ser simplemente una forma de llegar a la consulta y empieza a modificar la manera en que ejercemos la medicina. Ahí aparece lo que en medicina humana se ha denominado “síndrome del recomendado”, también conocido como recommended patient syndrome o VIP syndrome. No se trata de una enf...