Hay una idea que se ha instalado, casi sin resistencia, en la mente de muchas personas, que el médico veterinario debe estar siempre disponible, siempre comprensivo, siempre dispuesto… incluso cuando eso implica renunciar a su propio sustento. Como si la vocación fuera sinónimo de sacrificio infinito. Como si amar a los animales obligara, de alguna manera, a trabajar gratis. Y no. No funciona así. El problema no nace de la nada. La medicina veterinaria tiene una carga emocional distinta a la mayoría de profesiones. Nosotros no solo tratamos enfermedades; tratamos vínculos. El “peludito”, el “rescatadito”, el “mi hijo de cuatro patas” no es un objeto, es familia. Y cuando hay dolor, angustia o desesperación, las personas buscan alivio… incluso si eso significa trasladar la carga al profesional. Ahí aparece esa frase disfrazada de ternura pero cargada de presión: “doctor, ayúdeme, no tengo dinero, pero hágalo por amor”. Es una trampa emocional. Porque en el fondo, lo que se está hac...
La industria de las mascotas, el gigante económico que no se refleja en quienes lo sustentan por Carlos A. Bastidas C
La industria de las mascotas, el gigante económico que no se refleja en quienes lo sustentan por Carlos A. Bastidas C1 Resulta, por decir lo menos, paradójico. La industria de mascotas se ha consolidado como una de las más poderosas del mundo, ubicándose entre los sectores que más dinero movilizan a nivel global. Clínicas, alimentos premium, seguros, tecnología, farmacéuticas, accesorios de lujo, servicios especializados, todo crece a un ritmo vertiginoso. Sin embargo, quienes estamos en el corazón de este ecosistema, los médicos veterinarios, no vemos reflejado ese crecimiento en nuestra realidad económica. ¿En qué momento se rompió esa lógica? Desde mi punto de vista, el problema no es la industria. El problema somos nosotros o mejor dicho, lo que hemos permitido que ocurra con nuestra profesión. Durante años, el veterinario ha sido visto y muchas veces se ha dejado ver como un actor secundario dentro de una industria que, en teoría, gira alrededor de su conocimiento. Hemos cedi...