El día que dejé de mirar una pantalla... y empecé a ver la vida por CABC Hubo un tiempo en el que colocaba el transductor sobre el abdomen de un paciente y, siendo completamente sincero, no veía absolutamente nada. Veía manchas grises, sombras, puntos blancos, líneas negras... pero no veía órganos. Mucho menos enfermedades. Y seguramente a muchos de ustedes les está pasando exactamente lo mismo. Respiren tranquilos. No están solos. Nadie nace sabiendo interpretar una ecografía. Nadie. Ni el mejor ecografista del mundo tomó un transductor por primera vez y encontró un riñón en cinco segundos. Nadie nació identificando un páncreas inflamado, un tumor esplénico o un embarazo de pocas semanas. Todos, absolutamente todos, empezamos igual: frustrados, confundidos y preguntándonos si realmente servíamos para esto. La única diferencia entre quien hoy realiza una ecografía en pocos minutos y quien todavía siente miedo de prender el equipo, es una palabra. Constancia. La ecografía no es un ...
Mi Viejo, Nuestro Superhéroe por C.A.B.C. Hay personas que nacen para dejar huella y otras que nacen para convertirse en leyenda dentro de su propia familia. Mi padre pertenece a las dos categorías. No sé si existen hombres perfectos, pero estoy seguro de que existen hombres íntegros, nobles y honestos, capaces de transformar la vida de quienes los rodean con el simple ejemplo de su existencia. Y si alguien me preguntara cómo es uno de ellos, no tendría que buscar en libros ni en historias ajenas: bastaría con hablarles de mi viejo. Mi padre es de esos hombres que nunca necesitaron levantar la voz para imponer respeto, porque su mayor autoridad siempre fue su conducta. Nos enseñó que la honestidad no es una virtud que se predica, sino una forma de vivir; que la integridad es hacer lo correcto incluso cuando nadie te está mirando; y que el trabajo duro no es un castigo, sino el camino más digno para alcanzar los sueños. Nunca le tuvo miedo al sacrificio. Se levantó temprano mi...