Ir al contenido principal

Mujeres Veterinarias: El Corazón y la Ciencia que Nos Inspira por Carlos A. Bastidas C.

 Aunque ya tenemos bastante claro que hoy no es un día para celebrar sino para conmemorar, les dedico estas palabras con admiración, cariño y respeto:


Mujeres Veterinarias: El Corazón y la Ciencia que Nos Inspira por Carlos A. Bastidas C.


Hoy no es un día cualquiera. Hoy es el día en que el mundo recuerda lo que jamás debería olvidar: la grandeza de la mujer. Y si hay un grupo de mujeres que merece no solo un homenaje, sino un altar en la historia de la humanidad, son ellas, las mujeres veterinarias.


Mujeres que no solo desafían los límites de la ciencia, sino también los de la vida misma. Que con bata o sin ella, con estetoscopio en el cuello o con un bebé en brazos, nos demuestran cada día que la inteligencia, la tenacidad y la pasión no tienen género.


Ellas, las que Sanan y las que Nos Criaron


Si hay algo que define a una mujer veterinaria es su capacidad de resistir y florecer en los terrenos más duros. En la consulta, en la cirugía, en la investigación, en la docencia… Y en casa. Porque muchas de ellas no solo salvan vidas, también las crean y las crían.


Ahí están nuestras madres, las que nos enseñaron que rendirse nunca es opción. Las que nos vieron estudiar hasta el amanecer, las que nos abrazaron cuando perdimos un paciente, las que se sintieron orgullosas cuando logramos salvar uno. ¿Cuántos de nosotros debemos todo a esas mujeres que, con la misma fuerza con la que nos dieron la vida, nos enseñaron a amar la profesión?


Ahí está mi esposa, la Dra. Pamela Tapia Díaz, ejemplo de liderazgo, de inteligencia y de solvencia emocional. Directora administrativa, veterinaria, madre… una mujer de esas que no se doblan ante nada ni ante nadie. Gracias a ella y a tantas mujeres como ella, el mundo avanza, las familias se sostienen y la ciencia evoluciona.


Veterinarias: Guerreras de la Ciencia y la Vida


Hablemos claro: el mundo veterinario no siempre fue fácil para ellas. Durante mucho tiempo, se les dijo que esta era una profesión "para hombres", que no tenían la fuerza para cargar un animal grande, que no podrían manejar la presión de una cirugía. ¡Y qué equivocación más grande!


Hoy, las mujeres dominan la medicina veterinaria con inteligencia, precisión y pasión. Hoy, una mujer no solo opera, sino que lidera hospitales, investiga, enseña y revoluciona la manera en que entendemos la salud animal y humana.


Y lo hacen sin buscar superioridad, sino igualdad. Sin caer en ese feminismo de odio que grita más de lo que construye, sino con hechos que callan bocas y abren caminos.


Gracias, Mujeres Veterinarias, por ser Ejemplo de Vida


Este no es un mensaje solo para las mujeres, sino también para nosotros, los hombres. Es nuestro deber reconocerlas, apoyarlas y respetarlas, no solo hoy, sino cada día. Porque detrás de cada veterinario, de cada clínica, de cada vida salvada, hay una mujer que fue pilar, inspiración o protagonista de esa historia.


A las veterinarias, a las madres de veterinarios, a mi esposa, a todas las mujeres que han dedicado su vida a sanar, educar y sostener… Gracias.


El mundo es mejor porque ustedes están en él.


#DíaDeLaMujer #Veterinarias #MujeresQueInspiran #CienciaYCorazón

Comentarios

Entradas populares de este blog

Médicos Veterinarios: Los Héroes Sin Capa que Sostienen al Mundo

 Médicos Veterinarios "Los Héroes sin Capa que Sostienen al Mundo Por Carlos Arturo Bastidas Collantes Nos enseñaron a ver a los médicos veterinarios como los “doctores de los animales”, como aquellos que curan a perros y gatos en clínicas, o que atienden vacas y caballos en el campo. Pero nadie nos dijo que, en realidad, los veterinarios son los guardianes silenciosos de la salud pública, los pilares de la economía mundial y los héroes anónimos que sostienen la sociedad. Nadie nos contó que, sin veterinarios, la vida tal como la conocemos colapsaría. Mucho Más Que un Estetoscopio y un Bisturí La labor veterinaria va mucho más allá de tratar enfermedades en animales. Es un campo que conecta con la seguridad alimentaria, con la prevención de pandemias, con la economía de un país y con la estabilidad ambiental. Cada vez que consumes carne, huevos, leche o pescado, hay un veterinario detrás, asegurando que lo que llega a tu mesa no te enferme. Cada vez que una enfermedad zoonótica (c...

La Caja de Pandora en Medicina Veterinaria

 La Caja de Pandora en Medicina Veterinaria Por Carlos Arturo Bastidas Collantes Dicen que la curiosidad mató al gato, pero en nuestra profesión, la curiosidad es la que nos mantiene vivos. Queremos saber más, entender mejor, salvar lo que parece insalvable. Sin embargo, cada veterinario, tarde o temprano, abre su propia Caja de Pandora, esa que, al destaparla, libera todas las sombras de esta hermosa pero despiadada profesión. No es la medicina la que nos quiebra; es lo que viene con ella. Dentro de nuestra caja no hay solo enfermedades, diagnósticos y tratamientos, sino algo mucho más pesado: la impotencia, la frustración, la injusticia y, a veces, el desprecio. Nos preparan para salvar vidas, pero no nos advierten que, muchas veces, no nos dejarán hacerlo. Nos enseñan a curar, pero no nos enseñan a vivir con las decisiones de otros, aquellas que nos arrancan de las manos a un paciente que podríamos haber salvado. Cuando abrimos nuestra Caja de Pandora, se escapan los clientes qu...

Cuando el Error es Maestro y la Soberbia un Obstáculo

Cuando el Error es Maestro y la Soberbia un Obstáculo Por Carlos Arturo Bastidas Collantes Dicen que el conocimiento te da poder, pero el verdadero poder está en saber usarlo con humildad. En la medicina veterinaria, como en la vida, todos fallamos. A veces porque decidimos rápido, otras porque confiamos demasiado o simplemente porque aún no sabemos lo suficiente. Pero cuando presenciamos el error de otro colega, ¿cómo debemos actuar? ¿Desde la cima de un ego inflado o desde la compasión de quien también ha tropezado? La respuesta es sencilla y brutalmente honesta: no somos Dios. Ni tú, ni yo, ni el PhD de peluquín que inspiró estas líneas con su falta de tacto y exceso de soberbia. Por eso, antes de levantar el dedo acusador, conviene mirarse las manos. Todos hemos tenido momentos donde, de haber sido grabados, nos habríamos ganado más de un meme y menos de una estrella. El error ajeno no debe ser pretexto para juzgar, sino oportunidad para educar. Y esa educación no se grita en públi...