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El Precio de Cuidar Vidas: Hablemos de Honorarios Veterinarios con Transparencia y Corazón por Carlos Arturo Bastidas Collantes

 El Precio de Cuidar Vidas: Hablemos de Honorarios Veterinarios con Transparencia y Corazón por Carlos Arturo Bastidas Collantes

Imagina que llegas a una panadería, pides un pan recién horneado, lo pruebas y luego le dices al panadero:¡Está delicioso! Pero… ¿por qué tengo que pagarlo si tú amas hornear?
Raro, ¿verdad? Ahora, traslademos esto a la medicina veterinaria.Los médicos veterinarios elegimos esta profesión porque amamos a los animales, eso es cierto, pero también comemos, pagamos arriendo, luz, agua y, en muchos casos, tenemos familias que dependen de nuestro trabajo, no vivimos de abrazos de perritos ni de ronroneos de gatitos (aunque eso sería hermoso).
A veces, el tema de los honorarios genera tensión. “¿Por qué es tan caro?” “Pero si solo fue una consulta…” "solo fue una preguntita, me vas a cobrar por eso?“"eso lo hubiese hecho yo mismo, no se ve difícil ""el veterinario de la esquina , lo hace por menos""¿No me puedes hacer un descuentito?” Y lo entendemos, porque a nadie le gusta gastar dinero en situaciones inesperadas, especialmente en emergencias, pero aquí es donde entra la importancia de la comunicación, los veterinarios debemos aprender a informar de manera clara y amable para evitar malos entendidos, y sobre todo las cosas valorarte y hacer valorar a la profesión que tanto amamos.
La transparencia es la clave desde el primer contacto, ya sea en consulta o al teléfono, es vital hablar de los costos sin rodeos, ni nervios. Un simple “La consulta tiene un valor de X y si necesitamos estudios adicionales, te explicaremos cada uno antes de realizarlos” evita sorpresas y crea confianza.
También podemos usar recursos visuales, una lista de precios en la recepción o en nuestras redes sociales ayuda a que los tutores sepan qué esperar. Y si algo es costoso, expliquémoslo con lógica como po4 ejemplo que el ecógrafo no vino en una caja de cereal, nos costó años de inversión y estudio manejarlo correctamente.
Empatía, pero sin regalar nuestro trabajo, muchos tutores creen que, porque trabajamos con vocación, debemos hacer descuentos o atender gratis en ciertas situaciones. Aquí es donde necesitamos cambiar la narrativa. Un buen mensaje podría ser "Sabemos que cuidar a un peludito puede ser costoso, pero ten en cuenta que cada consulta, tratamiento o cirugía no solo cubre nuestro tiempo, sino también los medicamentos, el equipo, el personal y la experiencia que ponemos a tu disposición para cuidar la vida de tu mascota."
No se trata de sonar fríos ni comerciales, sino de explicar con cercanía y respeto, alternativas de pago y prevención, si un tutor se enfrenta a un gasto alto, podemos ofrecer opciones de pago, siempre que sean viables. También podemos promover la prevención: vacunaciones al día, chequeos regulares y planes de salud pueden evitar gastos mayores en el futuro.
Cambiemos la percepción juntos, los veterinarios tenemos que perder el miedo a hablar de dinero, nuestro trabajo vale, y explicarlo bien genera respeto y confianza, a nuestros clientes y potenciales clientes les decimos: amamos a los animales, sí, pero también necesitamos vivir. Si queremos seguir salvando vidas, debemos valorar la nuestra y nuestro trabajo.
Así que, la próxima vez que alguien se sorprenda por el costo de una consulta, podríamos decir con una sonrisa:si los abrazos de perritos pagaran las cuentas, te atenderíamos gratis… pero como el banco aún no los acepta, toca cobrar.
Porque el amor por los animales es nuestra vocación, pero la medicina veterinaria es nuestra profesión.
Con cariño a todos los veterinarios recién graduados




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